Los defensores que viven y trabajan en áreas remotas y rurales están en situación de riesgo especial debido a su aislamiento. No tienen acceso a los actores clave en protección como puede ser La Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Comisiones Nacionales de Derechos Humanos, importantes organizaciones nacionales de derechos humanos, autoridades nacionales o embajadas. Además, suelen tener acceso muy limitado o nulo a la comunicación, el transporte y la información. Por ello, los defensores de áreas remotas sólo se pueden apoyar en ellos mismos para su seguridad y protección.

No obstante, suelen hacer frente a intereses muy poderosos – como pueden ser corporaciones, cuando se oponen a proyectos de explotación de recursos naturales de sus tierras, o intereses estatales, cuando el gobierno considera a las comunidades de áreas remotas como oponentes políticos.

Algunos estados libran batallas de baja intensidad contra las comunidades, acusándolas de subversión. En regiones en las que el estado lucha contra grupos armados no regulares, los defensores son víctimas de asesinatos extra judiciales, desapariciones y tortura. Debido a que esta violencia tiene lugar en sitios aislados, los responsables tiene la certeza de que disfrutarán de impunidad.

Nuestro trabajo :

  • Desarrollamos la capacidades de los defensores que trabajan en escenarios rurales y remotos y les ofrecemos apoyo a medida, que se adapte a las necesidades de su entorno laboral.
  • Los defensores de derechos humanos de zonas remotas han puesto en práctica estrategias para protegerse a sí mismos. Ya que estas experiencias pueden ser de gran ayuda para otros defensores que trabajen en condiciones similares, nosotros estudiamos, sistematizamos y analizamos esos mecanismos de protección para desarrollar herramientas de protección innovadoras.

  • Apoyamos la creación de redes de protección en comunidades rurales, en Guatemala y Colombia, a través del desarrollo de capacidades, el asesoramiento y la orientación.
  • Contribuimos a la mejora del acceso de los defensores que viven en zonas remotas a los actores clave en materia de protección, abogando para que esos actores clave se reúnan con los defensores y los consulten.