La explotación de los recursos naturales a menudo sucede de formas que violan los derechos humanos y las libertades fundamentales de las comunidades locales.

Cuando las comunidades comienzan a organizarse para defender sus derechos, se encuentran oponiéndose a poderosos intereses privados y públicos. Los líderes y miembros de las comunidades se pueden convertir en el objetivo de acoso, amenazas e incluso agresiones.

La implicación de corporaciones nacionales y transnacionales añade un nivel más de complejidad. Así como el hecho de que muchos de los proyectos suceden en áreas rurales remotas. El aislamiento añade un factor al peligro al que los defensores de derechos humanos se enfrentan. Los defensores carecen de acceso a las autoridades que deberían de ofrecer protección.

Protection International trabaja con defensores de dichas comunidades, apoyándolos en el desarrollo de su seguridad y estrategias de protección y encontrando a las autoridades disponibles para su protección. En América Latina, Protection International ha contribuido a la creación de redes de protección entre las comunidades afectadas por los proyectos mineros. Se han analizado las experiencias y ahora se comparten con los defensores en contextos similares en Asia y África.